Cómo perder grasa sin perder músculo
Perder peso es fácil; perder grasa conservando el músculo, no tanto. La diferencia entre las dos cosas es lo que separa una transformación que se mantiene de un efecto rebote en tres meses. Estas son las cuatro palancas que de verdad importan.
1. Un déficit moderado, no extremo
Comer muy poco acelera la báscula, pero gran parte de lo que pierdes es músculo y agua. Un déficit del 15-20 % sobre tu gasto suele ser el punto dulce: bajas grasa de forma constante sin sacrificar fuerza. Si no sabes cuál es tu gasto, te lo explicamos en cuántas calorías necesitas al día.
2. Proteína suficiente, todos los días
La proteína es la señal que le dice a tu cuerpo "conserva el músculo aunque estés comiendo menos". Apunta a un rango de 1,6-2,2 g por kilo de peso. Tienes el detalle en cuánta proteína necesitas al día.
3. Entrena fuerza (sí o sí)
El estímulo de fuerza es lo que le da a tu cuerpo una razón para mantener el músculo. Sin él, el déficit se lleva por delante tejido magro. No necesitas vivir en el gimnasio: 3-4 sesiones bien planificadas a la semana bastan.
- Prioriza ejercicios multiarticulares (sentadilla, peso muerto, empujes, tracciones).
- Mantén la intensidad: el déficit no es excusa para entrenar flojo.
- Registra tus cargas para asegurarte de que no retrocedes.
4. Duerme y gestiona el estrés
Dormir poco dispara el hambre y dificulta conservar músculo. El descanso no es el premio: es parte del plan. Apunta a 7-9 horas y cuida los días de más estrés.
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