Cómo romper un estancamiento en la pérdida de peso
Llevabas semanas bajando y de repente la báscula no se mueve. Antes de recortar calorías a lo loco, repasa estas causas: la mayoría de estancamientos no son metabólicos, son de ejecución.
1. ¿De verdad sigues en déficit?
Con el tiempo, las raciones crecen sin darnos cuenta y los "extras" se acumulan. Registra unos días con honestidad: el estancamiento más común es un déficit que ha dejado de serlo.
2. Tu mantenimiento ha bajado
Al pesar menos, gastas menos. Es normal: toca recortar un poco las calorías o aumentar el gasto. No es que tu metabolismo esté "roto".
3. Mueve el NEAT
- Pasos diarios: subir de 6.000 a 9.000 cambia mucho el gasto.
- Menos sedentarismo entre comidas y entrenos.
- No compenses el entreno sentándote el resto del día.
4. Descanso y estrés
Dormir mal y el estrés crónico retienen líquido y aumentan el hambre, ocultando tu progreso real en la báscula durante semanas.
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Un entrenador de RepUpFit lo aplica a tu caso y lo revisa cada semana. Sin permanencia, cancelas cuando quieras.
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